Baúl de letras

Porque siempre tendrán algo que decirnos

Archivo para junio, 2009

LOS HEREDEROS DE LA GUERRA

El perdón es una palabra borrada del lenguaje de aquellos que han perdido en la violencia a sus padres, hijos, hermanos y amigos.
Es por eso que la guerra se convierte en un círculo vicioso, que comienza nuevamente en el mismo instante en que muchos piensan que ha terminado.
La falta de transigencia, de tolerancia, hace que los duelos de las víctimas, alimenten año tras año sentimientos de venganza.
El odio del pasado repercute en las nuevas generaciones, que comienzan nuevamente a tomar la justicia por sus manos.
La guerra no termina, simplemente toma recesos, simplemente toma aliento para retomar su exterminio.
La muerte es la pesadilla recurrente, que llega de nuevo cargada de motivos y resentimientos; y los hombres, como fieles instrumentos de una guerra absurda, inmolan a sus víctimas y las ofrecen victoriosamente a ese pasado de dolor.
Entonces así, las cuentas son saldadas con sangre, pero los herederos de la guerra, los que hoy ven caer a los suyos, iniciaran una nueva saga.

NOSTALGIA

Los rostros de mi Vereda no son los mismos; otros nuevos se ven por ahí, otros que no dicen nada.

La muerte se ha llevado a muchos, otros se han marchado para no ver a sus muertos en cada tramo del camino.
La indiferencia crece y mi Vereda mira con nostalgia como se alejan los camiones de mudanza; los pocos que quedan se marchan, y las casas vacías se llenan con gentes extrañas, seres fríos que cuelgan en las paredes desnudas retratos sin expresión y sin alma.

El ocaso de las esperanzas avanza y el éxodo de camiones desciende por la montaña.

Ya en la noche, salgo con mi guitarra y entono algunas melodías para ahuyentar los fantasmas; a mi paso encuentro rostros duros que me miran con desdén y desconfianza.

Con tristeza subo al cerro y la voz lúgubre de mi Vereda pregunta, y tú ¿cuándo partirás? Y yo le contesto: pregúntale a la muerte hermana, pregúntale a la muerte.

HASTÍO

Quería tan sólo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí. ¿Por qué había de serme tan difícil?
Demián- Hermann Hesse

No reír, no cantar, no desear; alguien lo ha decidido; políticas de mi mente, quizás.
Mis pasos se cansan sin avanzar; y una sonrisa se borra en el intento.
Mis manos, en un ademán de caricias se ocultan en los bolsillos de mi pantalón; ¡cobardes, atreveos, salid y palpad el mundo!, ordeno en balde.
Mi cuerpo se ha anclado en un pantano de desesperanza; soy un monumento humano, un monumento al tedio.
¡Ah Hamlet! Moriremos, dormiremos, ¡soñaremos acaso!

GRAN RECONOCIMIENTO

Hoy, quiero felicitarlos a todos, por ese gran reconocimiento.
Esto marca un precedente en la historia de nuestro barrio, pues hemos trascendido las fronteras y lo más importante lo hemos hecho con nuestras palabras y en busca de nuestros sueños.
Quizás sea la menos indicada para hablar y quizás también mis aportes solo se limiten a la publicación de mis necios pensamientos; pero bueno, es la forma en que creo, puedo contribuir.
Muchachos, hoy ustedes son un paradigma, un ejemplo que quizás muchos seguirán; una muestra de que los esfuerzos tienen su fruto.
Don Alvaro y Gabriel, gracias por su dedicación, por ese interés tan grande en que salgamos adelante con esto, por esa tolerancia, sobre todo con los hijos pródigos de los cuales me considero una; pero bueno, a algunos nos toco así.
Nuevamente felicitaciones, los quiero.