Baúl de letras

Porque siempre tendrán algo que decirnos

Archivo para junio 12, 2008

A mis amigos Milthon y Diego Magno

A Milthon

Amigo, se me antoja que alguna vez me lleves en uno de tus viajes de ultra-mundo; se me antoja que me muestres ese edén del que Lilit huyó por miedo a los hombres; se me antoja también que juntos nos dejemos arrastrar por las barbas del tiempo y se me antoja mucho que me presentes a esa muerte con cara de niña, que atenúa con su rostro los temores del ocaso.

Amigo, sácame aunque sea por una vez de esta realidad que se impone con fuerza, de esta verdad sin máscaras que se levanta ante mí; regálame uno de tus senderos secretos, préstame las llave de tu rincón encantado y déjame ser por un día la protagonista fugitiva de uno de tus maravillosos cuentos.

A Diego-magno

Amigo, en ocasiones me pregunto, si tu seudónimo hace alusión a tu estatura o a la vastedad de tu imaginación.

Es difícil elegir una razón sin dejar de pensar en la otra, pues si pienso en la vastedad de tu imaginación y luego alzo la mirada para ver tu rostro –formando en mi cuello casi un ángulo de noventa grados entre la cabeza y la espina dorsal o sea en la cerviz- entonces concluyo que tu seudónimo obedece a lo que yo llamo una combinación síquico-somática, en la que la vastedad de tu imaginación y tu estatura, se conjugan para dar origen a la magnitud de tu seudónimo.

Anuncios