Baúl de letras

Porque siempre tendrán algo que decirnos

Archivo para mayo, 2008

Mientras llega la niebla

Entre tanto dormiré en tus brazos; despiértame solo cuando llegue la hora de partir.

Mientras pasa el tiempo, solo quiero estar acá, donde lo único que se escucha es el sonoro palpitar de tu corazón.

No antes quiero despertar; no quiero ver como tus lágrimas caen sobre mi rostro desde la altura de tus ojos tristes; quiero que sea rápido y no tener tiempo siquiera de grabar tu última imagen, tu iris de miel que en cada mirada, me ha regalado el dulce sabor de las colmenas silvestres.

Ya mi mente ha creado el semblante de tu despedida, y es por eso que cuando llegue el momento, partiré pronto y sin mirar atrás.

Hola de nuevo

Carela

 

Carela me prestó sus ojos por unos momentos; me horroricé y sentí una gran conmiseración por la forma nefasta en que Carela observaba el mundo.

Carela me prestó su nariz y mi pena aumentó al darme cuenta que su olfato no percibía ningún aroma.

Carela me prestó sus oídos y lloré ante tal mutismo.

Carela me prestó su lengua y en vano traté de saborear los  manjares.

Carela me prestó su piel y por fin pude saber que Carela estaba muerta; vanas caricias se deslizaron por mi cuerpo.

Sí, Carela ha muerto; solo es un recuerdo con forma de mujer, que camina animado por sinergias físicas.