Baúl de letras

Porque siempre tendrán algo que decirnos

Archivo para marzo, 2008

Sueños de la humedad

Algo viene enredado en los cabellos de la noche; una bruma que se torna en formas genitales, usurpa mis sueños y me toca;

con dedos fálicos y humedos recorre mi piel, y mi cuerpo se sume en una serpenteante convulsión.

Es el maravilloso ultraje de un súcubo, o de un íncubo;  no me importa el origen de tal demencia, no me importa quién a hurtadillas penetra en la atmósfera de mi inconsciencia, para derramar sobre mí este nepente de éxtasis, esta suculenta ambrosía exótica, para penetrarme con ojos y boca, con la rareza de sus formas y con sus carnes de ultra-mundo.

Este sueño recurrente me convierte en la concubina de la oscuridad, o quizás en la de un sátiro errante e insaciable.

Despertar de esta ensoñación sería la muerte;

si alguno de vosotros quiere acabar con mi vida, despertadme ahora.

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Caracola vacía

En sus paredes de nácar, el viento afina su voz

y también en ella el mar entra y graba el silencio

de su profundidad.

Aquel que la pone en su oído, escucha los pasos

cansados del tiempo, la caída de una lágrima,

rompiéndose contra el alma, una breve carcajada y

un largo suspiro.

También aquel que la pone en su oído,

escucha la voz afinada del viento y el

silencio de la profundidad del mar.

Plenilunio

Bueno mis pleniluneros; seres de la noche y la oscuridad.
Escucho propuestas.
¿Dónde quieren que le hagamos nuestro homenaje a la coqueta dama del cosmos?
nos hablamos.
P.D.
es el 21 de este mes.

Líquida

Apenas si dejas que te tenga un instante entre mis manos;

escapas mientras te llevo a mi boca y solo un sorbo austero pasa por mi garganta, dejándome la misma sed y la misma ansiedad.

Siempre encuentras las formas físicas de la evasión; un témpano infranqueable o un cúmulo errante. 

Post mórtem

Del mundo de los vivos solo extraño algunas cosas:

los días en familia, los amigos, las lecturas en la montaña, las noches de luna llena, mi vieja guitarra, el café con leche y algunas humedades furtivas causadas por un pensamiento obsceno o por la imágen imborrable de una gota de sudor, bajando lentamente por la espina dorsal de un amante.

Pd. Los invito a que voten por mi texto “La Pelona de La Loma”, en el concurso realizado en el sitio Jpsica.com

Ella

Cuando despertó por primera vez, supo que sus ojos no estaban a la altura de los ojos del hombre; entonces se dio cuenta de que el infierno era horizontal y se dio a la fuga en lomo de serpiente alada.