Baúl de letras

Porque siempre tendrán algo que decirnos

Archivo para octubre, 2007

Una pequeña dosis de amor

Dedico este poema a aquellos que tienen la costumbre de amar.

Omisión

No recuerdo claramente el color de tus ojos; creo que eran azules o quizás negros, en fin;

tampoco recuerdo si tu cabello era hirsuto o lacio y mucho menos recuerdo si tu piel era blanca, oscura o canela.

Disculpa; estaba tan ocupada amándote y escuchándote, que lo único que recuerdo, es cada una de tus palabras.

La Loma

Quiero invitarlos a visitar nuestro blog grupal convergentes , donde hemos publicado un artículo sobre La Loma.

A continuación cito el primer párrafo.

“Somos lo que somos, gracias a nuestros ancestros, a su trabajo y generosidad, a una tradición cultural con grandes riquezas, música, danzas, teatro, literatura. Somos los lugares que habitamos, las montañas que nos circundan y los paisajes que nos asombran, las problemáticas que no nos vencen y el futuro que soñamos y construimos diariamente.”

Los ojos de Franz

Los ojos de Franz se humedecen con frecuencia, cuando la voz del dominio retumba en cada rincón de su casa; se agazapan en sus órbitas tratando de eludir la mirada del tirano.

Los ojos de Franz olvidaron los colores de la primavera y solo conciben el mundo en la gama nefasta de la oscuridad.

Los ojos de Franz no recuerdan haber visto nunca una sonrisa en el rostro del verdugo; pero sí recuerdan en su frente los pliegues de la iniquidad.

Los ojos de Franz se pierden en el horizonte de la desesperanza y cuando la noche se acerca generosa, buscan en el sueño el breve sosiego, la incierta tranquilidad. 

Camela.