Algunos se permiten la dicha o por lo menos la esperanza;
las alas gigantes de la felicidad no abarcan sólo sus cuerpos, también abarcan sus almas.
El sendero está demarcado y la antorcha en alta mano se sostiene firme;
no es fácil tropezar en medio de tanta luz darramada;
sólo algunas veces, el pasado y “la realidad” se anteponen, intentando apagar la llama.
Cuán bellamente dormirán, mientras Morfeo acaricia sus cabellos.
Baúl de letras
Porque siempre tendrán algo que decirnosEN LOS BRAZOS DE MORFEO
4 comentarios»
Corto y delicioso, siempre es un placer leerte de nuevo, querida Camela
Te invito siempre a que te pases por mi blog, abrazos fuertes y espero verte de nuevo!




Carmen, te felicito por la manera de expresar en letras, una de las actividades humanas que más me gusta realizar. Ya que al dormir, se olvidan las problemáticas o carencias que tenemos.