
No, no es esta piel desnuda y tangible la que quiero tocar, aunque la que anhelo sea tan impalpable pero tan visible como el paisaje crepuscular de la tarde.
Es esa otra piel de tules casi imperceptibles que guardan con gran celo la esencia de tu ser.
Una piel que sin color me entrega la gama más selecta.
Una piel que sin sabor me hace degustar la más deliciosa ambrosía y el más embriagante de los nepentes.
Una piel que sin olor, me penetra con las más dulces fragancias del universo.
Es esa otra piel; esa que me ocultas, esa que me niegas, pero que me ofreces en cada mirada.
Baúl de letras
Porque siempre tendrán algo que decirnosTu otra piel
Advertisement
7 comentarios»
Excelente post, debo confesar que, en mi caso, ambos tipos de piel son deliciosos, tanto esa, tangible, como la otra, que se puede ofrecer en las miradas.
Abrazos y éxitos!
Gratamente sorprendida con ese toque sutil que le das a esa otra piel que, a través de esa mirada, se manifiesta el espíritu.
Un abrazo apreciada Camela!!
Que bonito escrito, Camela. Esas pieles que se dan a través de las miradas son las que nos permiten construi un mundo con el otro, O me equivoco?
Saludos y un gran abrazo,
Cati
Que bonito escrito, Camela. Esas pieles que se dan a través de las miradas son las que nos permiten construi un mundo con el otro, O me equivoco?
+1




Esta faceta romántica no te la conocía,esta muy bueno.