Aún no es, pero pronto será. A lo lejos se escucha el eco de los truenos como tambores de guerra.

El polvo se levanta con la furia del viento, se arremolina y danza cual rogativa implorante hecha a la Diosa de diosas.
Las ranas saben más de estas cosas porque conocen bien el conjuro.
El hombre…, bueno el hombre es frívolo y su intuición se limita sólo a los placeres del goce.
En cuestiones de clima, el hombre prefiere dar crédito al canto de las ranas.
Baúl de letras
Porque siempre tendrán algo que decirnosPoema de invierno #2
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5 comentarios»
Que bueno que hayas regresado a tu blog y con eso nos permitas escuchar tu alma, porque se siente que es desde allí de donde salen esos bellos poemas.
Uff, es difícil leer y no quedar igual que como cuando leí el primer poema de invierno. Se nota que has escrito con alma y que un remolino de sentimientos ha pasado por allí, para terminar en letras salidas de una pluma fina y reflexiva como la tuya.
Me alegra bastante encontrarme con que has publicado nuevamente.
Saludos y un abrazo,
Cati




lINDO ENCONTRARSE CON ESCRITOS QUE TRANQUILIZAN Y ELEVAN EL ALMA, REFIRIENDOME AL ALMA COMO UN CONJUNTO DE CUERPO Y ESPIRITÚ.
ESPERO SEGUIR VISITANDO POR ESTOS LADOS Y ENCONTRARME CON MAS VERSOS.