Apenas si dejas que te tenga un instante entre mis manos;
escapas mientras te llevo a mi boca y solo un sorbo austero pasa por mi garganta, dejándome la misma sed y la misma ansiedad.
Siempre encuentras las formas físicas de la evasión; un témpano infranqueable o un cúmulo errante.




carmen
que bien este escrito muy real y tuyo