Tabú
No eres Adonis, tampoco soy Venus;
pero no creo que sus cuerpos adorados por su hermosura y perfección, se hubieran fraguado como espadas guerreras que se preparan para la batalla.
Cuerpos de exposición:
Adonis, esculpido en mármol frío y condenado a representar la belleza de los hombres que nunca amaron;
Venus, plasmada en un lienzo que se restaurará hasta la eternidad.
No somos hermosos, quizás pero ¿acaso esto ha impedido que seamos artistas de la carne y el deseo?.
Escultores que prescinden del martillo y el cincel; pintores que nunca han usado el pincel y el lienzo, porque aprendieron a grabar sus pieles con la humedad de sus cuerpos.
Desnudos hemos descendido a las infernales catacumbas del placer;
desnudos hemos atravesado el cosmos en un jadeo casi perpetuo y…no somos hermosos lo sé, pero sí muy lúbricos, muy lascivos, muy salvajes y muy humanos.
Y mira, allí sigue Adonis, derramando una lágrima helada por su pétreo rostro;
y allí sigue Venus, atrapada entre frívolas pinceladas con su piel de duraznos frescos.
Entre tanto tú y yo…bueno, bajo sábanas de fuego atizaremos la hoguera.
Y recuerda, no somos hermosos pero…